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Blog · 9 de octubre de 2026

Vives en España y tienes dinero en tu país: lo que conviene ordenar

Cuentas, un fondo, un piso o años cotizados en tu país de origen: dónde tributas, qué hay que declarar aunque no pagues, qué pasa con tu pensión y por qué a un estadounidense le cambia todo.

Llevas unos años en España, trabajas aquí, pagas aquí… y en tu país sigue quedando algo. La cuenta de toda la vida, un fondo que te colocó el banco antes de mudarte, un piso alquilado, unos cuantos años cotizados. Como funciona y no molesta, se queda ahí, en tierra de nadie, en modo stand-by.

Me lo he encontrado ya en varias sesiones, y casi siempre con la misma frase de fondo: «sé que tendría que mirarlo, pero no sé ni por dónde se empieza». Pues por aquí, más o menos.

Dónde tributas tú

Si pasas en España más de medio año, o aquí tienes el grueso de tu trabajo y tus intereses, para Hacienda eres residente fiscal en España. Y si aquí viven tu pareja y tus hijos menores, Hacienda ya da por hecho que tú también. Un residente tributa aquí por todo lo que gana, esté donde esté: los intereses de la cuenta de allí, el alquiler del piso, los dividendos del fondo.

Tranquilidad, que eso no quiere decir pagar dos veces. España tiene convenios con la mayoría de países para evitar la doble imposición, y lo que ya pagaste allí normalmente se descuenta aquí. Peeeero hay que declararlo, y el convenio hay que aplicarlo bien, que cada uno es de su padre y de su madre.

Lo que hay que contarle a Hacienda aunque no pagues nada

Aparte de la renta, si tienes fuera más de 50.000 euros en alguno de estos tres montones (cuentas, valores y fondos, o inmuebles), toca presentar una declaración informativa, el modelo 720. Presentarla no cuesta nada, es solo para que Hacienda sepa lo que tienes y dónde.

Es de esos papeles que no duelen si se presentan a tiempo y dan guerra si no, así que míralo con tu gestor con calma. Y si tu gestor no ha oído hablar del 720 en su vida (que pasa, eh?), ya sabes qué es lo primero que tienes que cambiar.

Tus años cotizados allí

Los años que trabajaste en tu país no se tiran a la basura. Si es de la Unión Europea, cuentan para tu pensión española y cada país te paga su parte. Y España tiene convenios de Seguridad Social con bastantes países de fuera, Estados Unidos o Brasil entre ellos, que funcionan de forma parecida.

Lo que pasa es que la estimación de pensión que te da la Seguridad Social española solo ve lo cotizado aquí. Para saber con qué cuentas de verdad el día que te jubiles hay que juntar las piezas de cada país, y hasta que no lo haces no sabes cuánto te toca ahorrar por tu cuenta. Puede ser bastante, o puede salir casi nada (ojalá).

Si tienes pasaporte de Estados Unidos, esto va aparte

Estados Unidos les cobra impuestos a sus ciudadanos vivan donde vivan, así que un estadounidense que vive en España sigue declarando allí toda la vida, además de aquí. Y eso trae dos sorpresas que pillan a casi todo el mundo:

  • Los fondos de inversión europeos le salen carísimos. Para la Hacienda de Estados Unidos son un tipo de inversión extranjera con un trato fiscal durísimo (en la jerga, PFIC), así que lo que para un español es lo normal, a un estadounidense le puede comer buena parte de la rentabilidad.
  • Muchos bancos y brókeres europeos no le abren cuenta de inversión, por las obligaciones de información que les impone la normativa americana (la famosa FATCA, por si te la encuentras escrita).

Hay maneras de invertir que encajan, claro, pero se piensan con las dos haciendas delante y con un gestor que conozca las dos. De los que hay pocos, por cierto.


Casi siempre, lo que tienes fuera está bien donde está. Lo que suele faltar es una tarde para ponerlo todo en la misma hoja, lo de aquí y lo de allí. Yo no te hago la declaración, que para eso está tu gestor; lo mío es ayudarte a ver ese mapa entero y a llevarle a tu gestor las preguntas que tocan. Y si de paso descubres que el fondo aquel del banco sigue cobrando comisión desde antes de que te mudaras… bueno, eso ya da para otra tarde.

Quieres aplicarlo a tu situación?

Me cuentas qué te pasa y vemos si te puedo ayudar. Si no, te lo digo.

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