Me he equivocado

IMPORTANTE: Esta entrada pertenece a mis inicios cuando explicaba cómo hice para ayudar a emprendedores a crear su negocio online relatando cómo lo hacía yo. Ahora no está alineada con el objetivo de esta página pero quise mantenerla porque incluye contenido de calidad que puede que te ayude en algo.

Me pregunto cuantas veces habré pensado en decirle a alguien “me he equivocado” y no lo he hecho.

Que las cosas no van a ir como uno quiere es algo que hay que asumirlo; muchas veces me equivoco al tomar decisiones, o al preguntarle a la persona incorrecta o incluso al elegir el sabor del helado; estoy seguro de que te pasa a ti también, porque somos humanos… y nos equivocamos.

Lo importante del tema no es hacer algo de forma incorrecta, sino cómo reaccionas a esto.

  • Hay veces que tienes que apechugar, y tomar la medicina que tu mismo te has recetado. Y la mayoría de veces decir lo siento.
  • Otras veces el error es tan pequeño que dices: “vale, podría ser mejor, pero es suficientemente bueno como para seguir”. Y eso está bien.
  • Y otras que no tienes más opciones: tu dilema es hacer lo menos malo.

Pues eso es lo que me está ocurriendo ahora mismo: uno de mis propósitos principales para este año es mantener un ritmo de publicación de una entrada por semana, y no es que no lo esté haciendo… sino que no tengo una periodicidad perfecta.

El mejor ejemplo es esta misma entrada: mi planificación me decía que lo iba a publicar el lunes, pero cuando tienes un trabajo por cuenta ajena, estás en medio de una mudanza (de nuevo), vas al gimnasio y ayudas a tu mujer con su trabajo en la red… pues eliges la opción 2: podría ser mejor, pero sirve, así que sigo con todo.

¿Te imaginas que utilizara algo de eso como excusa? Estaría acabado…

Hoy lo estoy publicando para ti en miércoles; podría saltarme una de las entradas por una vez, pero crearía un precedente.

Crear un precedente

Si haces algo por primera vez van a pasar dos cosas:

  • Has demostrado que puedes hacerlo.
  • Has demostrado que podrías hacerlo X número de veces más.

Eso es genial cuando lo que has hecho es algo positivo, pero si es negativo como en este caso… estás perdido. No hay manera de volver atrás. No puedes deshacer lo que ya está hecho.

Y tu motivación por los suelos.

Y claro, a ver quien es ahora el guapo que se sobrepone a ello y sigue como si nada…

No, el sentimiento de culpabilidad pesa, y mucho.

Por eso, como siempre digo, no le des la oportunidad a tu mente de fallar. Ve con todo. Y si ocurriera por lo que sea, asume que te has equivocado y a por lo siguiente.

¿Y por qué te estoy contando todo esto?

Porque si estás aquí es porque has decidido emprender un camino por tu cuenta, y cuando eso pase te vas a dar de bruces con algo. No sabrás qué es, porque si no te prepararías para ello, pero pasará.

Vive con ello.

Supéralo.

Es inevitable. Y cuanto antes busques la solución a ello mucho mejor.

En mi caso, mi meta antes de acabar este trimestre es hacer un calendario muy claro y hacer de él una rutina a seguir.

Estoy en ello.

Lo voy a arreglar.

Me he equivocado, y no me importa.

Algunas veces los pasos serán más largos, otros más cortos… pero el camino será andado. Y luego empezará otro, estoy seguro.