Tengo una meta: jubilarme a los cuarenta

Esta entrada pertenece a mis inicios como divulgador, cuando ayudaba a emprendedores a crear su negocio online relatando cómo lo hacía yo. Ahora no está alineada con el objetivo de esta página, pero he querido mantenerla porque es parte de la historia que me ha llevado al día de hoy.
(2017)

Daniel Barcelona

Ciudad de México, primer día de enero del año 2017. La temperatura es agradable, tirando a fresca a medida que el sol se esconde tras el ventanal que tengo en el salón. Estoy sentado delante del ordenador con un café como compañero y muchas dudas de cómo empezar… pero ahí voy, como en casi todo, lanzarse es la clave para conseguir lo que anhelas.

Y es que hace ya unos años que ando inquieto. No seré yo el que se queje del estilo de vida que tengo, el trabajo al que le dedico la mayor parte del día ni de la persona que tengo al lado… pero paulatinamente me doy cuenta de que no encajo perfectamente en cómo está estructurado el mundo moderno. Mejor dicho, cada vez menos.

Somos seres de costumbres, y yo no soy una excepción: intento dormir el tiempo adecuado, dedico 9, 10, 11 horas diarias a trabajar para la multinacional a la que más estima tengo, mi dieta es semi-saludable, devoro un capítulo de la serie de televisión que esté de moda mientras ceno… y ya.

Vamos, lo normal. Cualquier hijo de vecino podría firmar una rutina como esta… lo cierto es que no está mal, pero ya no es suficiente. Llámame inconformista, o pretencioso, incluso que debo pensar en las personas que están peor que yo… pero nada más lejos de la realidad, eso no me va a detener.

No nos llevemos a errores: para nada significa que vaya a dejarlo todo atrás sin pensar y empezar una nueva vida como está ahora tan en boga. Los pros de mi trabajo por cuenta ajena son mayores que los contras, la vida con mi pareja es enriquecedora cada día a un nuevo nivel y económicamente nos va bien (aunque siempre aspires a más). Pero me falta algo, y ese algo es libertad.

He tomado una decisión.

Soy Daniel Barcelona, y este es el primer paso de muchos para conseguir la libertad mental, moral y financiera a los 40 años.

El objetivo

Los que me han conocido durante los últimos años saben que yo siempre he tenido una idea clara: a los 40 años me jubilo. Pero una jubilación de verdad, de la que proviene de júbilo, o vivir la vida con alegría, disfrutar del tiempo que tenemos… no esa idea del antiguo testamento de poder descansar tras 50 años de trabajo (curiosamente, muy parecido a lo que se estila actualmente). No creo en el tipo de iubĭlum contemporáneo: recibir de papá Estado la mísera paga que me debe tras innumerables años cotizando, a una edad donde disfrutar activamente se me hará tremendamente complicado. Nanai, cada vez lo tengo más claro.

Hoy tengo 35. Me quedan 5 años para asegurarme una vida que me llene completamente. Ese es mi objetivo, y lo quiero compartir contigo desde el primer momento.

Declaración de intenciones

Mi intención es clara: Empiezo este proyecto para poder vivir de ello económica, social e intelectualmente. Y lo voy a hacer explicándote cómo lo hago y que puedas seguir mi mismo camino. No te quiero mentir, estoy muerto de miedo: ahora creo que no lo voy a conseguir, pero el deseo de triunfar es tan grande, que voy a darlo todo para lograrlo.

Deseo tener un sustento de vida asegurado por mi mismo y que me permita elegir en todo momento dónde y cómo vivo mi vida. Y para conseguir eso me tengo que poner una meta, que por muy difícil que pueda parecer en estos momentos, se tendrá que tornar en realidad para saber que he sido exitoso: un ingreso anual.

El salario medio en España a finales de 2015 fue de 19.680 euros brutos anuales; redondeando, mi objetivo es exactamente ese: un mínimo de 20 mil euros al año me darán la tranquilidad de poder elegir. ELEGIR. ¿No debería ser algo implícito en la condición humana?

El principio de la reciprocidad: Compartir y ayudar a las personas

Soy un ferviente seguidor del principio de reciprocidad: creo en dar el máximo posible porque esa es la manera en que pueda recibir el máximo también.

Por eso la base de este proyecto es explicarte con pelos y señales todo lo que voy haciendo en él para que puedas replicarlo; porque sé que el impacto que puedo generar en el prójimo es tal que me devolverá exponencialmente el esfuerzo invertido, sin contar el componente de realización personal al ver que otras personas están alineadas con mi forma de ver la vida y de pasar por este mundo.

Y eso se traduce en un llamamiento: si crees que congenias con esta idea, no se te ocurra olvidarme y sígueme habitualmente; unámonos y potenciemos ese mensaje tan lejos como podamos… ¿Te imaginas crear una comunidad de givers?

El compromiso

Me he formado mucho durante varios años antes de dar este paso tan importante en los últimos dos: he aprendido a crear un blog desde la nada, a gestionar mi marca personal en redes sociales, el marketing necesario en todas las facetas de la vida, y a poder sacar [[content/private/historico/2017-04|esas 15 o 20 horas mínimas semanales]] para que un proyecto valga la pena.

Y ahí va mi compromiso contigo y conmigo mismo: voy a escribir una entrada semanal de calidad, de cómo voy avanzando y que te aporte lo máximo, de la mayor calidad que sepa y con un objetivo claro de crecimiento… durante todo este año 2017.

En una frase: mi compromiso es ofrecerte 52 entradas en este 2017. Ahí va eso. ¿Crees que lo puedo conseguir?

Gracias por acompañarme en el camino.


Publicado

en

por

Etiquetas: